Rebuscar en la persona para encontrar al mito, y viceversa. Ese es el trabajo de arqueología flamenca que tuvieron que llevar a cabo los creadores del documental ‘Camarón: flamenco y revolución’, nominado para los Premios Goya que se entregan este sábado en Sevilla. Un documental ‘made in’ Campo de Gibraltar, desde la dirección del algecireño Alexis Morante y el guion de su paisano Raúl Santos al  documentalista barreño Javier Salazar, que ha hablado con 8Directo sobre el complejo y emocionante reto de buscar a un Camarón inédito.

Tanto se ha dicho y se mostrado de José Monge Cruz Camarón de la Isla que Alexis Morante se propuso para hacer “el documental definitivo” sobre la figura del cantaor isleño con el máximo material inédito posible. Un proyecto ambicioso y complejo que contó con un equipo de documentalistas, entre los que se encuentra Javier Salazar, natural de Los Barrios y que también fue ayudante de montaje.

El documental que mañana sábado podría hacerse con el Premio Goya comenzó a gestarse en producción hace cinco años y el director algecireño Alexis Morante ha invertido más de dos. Javier Salazar, que ya había trabajado antes con el realizador de Algeciras, empleó un año y dos meses en el proyecto. Asegura que era profano en el flamenco y en la figura de Camarón, ahora ya menos. “Alexis quería que este trabajo se diferenciase de lo ya hecho sobre la figura de Camarón, no queríamos que fuese un documental de entrevistas sino una narración, que funcionase como una película de ficción, con sus giros y hasta historia de amor”, explica Salazar en una cafetería barreña.

El barreño Javier Salazar, en su estudio en Los Barrios.

Una narración hecha para que la contara la voz del actor Juan Diego, algo así como en una taberna a las dos de la mañana después de unas copas, o durante ellas, e implicándose en la historia, como si conociese de primera mano lo que estaba contando.

Pero eso vino después, antes tocaba recabar toda la información y esa era labor de Javier Salazar, junto con otros documentalistas como Ignacio Gandarias. “Era un reto encontrar material inédito y tuvimos que buscar bajo las piedras porque queríamos sorprender hasta a los propios camaroneros“, asegura. Tocaba entonces bucear en la vida más apasionante del flamenco para encontrar esos tesoros: grabaciones de Televisión Española, entrevistas,  fotos en peñas, material audiovisual de aficionados y el material más íntimo y personal en casa de Dolores Vargas, la ‘Chispa’, en La Línea de la Concepción.

Relata su trabajo de dos días en la Venta Vargas. “Allí descolgamos todos los cuadros que nos interesaban con mucho cuidado, escaneábamos las fotos y las volvíamos a colgar”, explica el Javier Salazar que recuerda que le dieron “muy bien de comer” en ese mítico establecimiento de San Fernando, donde el pequeño José Monge comienza a transformarse en Camarón.

Camarón y Paco de Lucía, en uno de los carteles anunciadores del documental.

La búsqueda de ese tesoro le llevó a la casa La Chispa en La Línea. “Allí encontramos manuscritos, cartas, agendas con apuntes, anotaciones, dibujos, le gustaba mucho dibujar guitarras, y hasta partes médicos de cuando ya estaba enfermo”, explica Javier Salazar. Uno de esos escritos sirven para cerrar el documental.

“Lo más interesan fueron los VHS. Cajas y cajas, cintas y cintas de vídeos caseros”, apunta. “Teníamos que verlas todas porque había de todo; lo mismo te encontrabas en una cinta grabada una película de Bruce Lee, que a Camarón le gustaba mucho, y después había una grabación de él cantando u otra cosa que resultaba interesante”, declara uno de los documentalista de ‘Camarón: flamenco y revolución’. Encontrar actuaciones nunca vistas antes fue lo más complicado.

“en casa de chispa había cintas y cintas de vhs; teníamos que verlas todas porque después de una película de bruce lee podrías encontrar oro puro”, apunta el documentalista barreño

Muchas de estas cintas, algunas con más de 30 años, estaban deterioradas pero pudo encontrar “oro puro”. Por ejemplo, un vídeo de Camarón de la Isla, ya enfermo, en una Iglesia Evangélica de La Línea. En un momento en el que el pastor reza por la vida, se ve al cantaor ensimismado mover los labios y decir: Amén. “Es un punto álgido de la película”, resalta Salazar.

Miembros del equipo de ‘Camarón: flamenco y revolución’.

Mientras continuaba la búsqueda, la documentación también llevaba al equipo a mantener entrevistas con familiares, expertos en flamenco y en la figura de Camarón de la Isla, y con el escritor algecireño Juan José Téllez, con el que se profundizó en la relación con Paco de Lucía, muy importante en el documental. Todo ello supervisado por Alexis Morante y Raúl Santos, con los que mantenían contacto bien vía Internet o en alguna reunión en el Hotel Reina Cristina de Algeciras.

El material encontrado durante la investigación iba, mientras tanto, moldeando la película desde el guion hasta el montaje. Durante ese proceso de montar la película se seguía encontrando cosas nuevas, lo que hacía cambiarlo. El primer montaje resultó de dos horas pero tuvo que ser reducido a una horas y 45 minutos.

“queríamos hacer el documental definitivo sobre camarón y sorprender a los propios camaroneros; ha sido un trabajo apasionante”, declara Javier salazar.

La labor de este cineasta de Los Barrios, donde estaba (y ahí sigue) su cuartel general durante el documental, no sólo fue la de encontrar, también archivar y fechar todo el material documentado. “Tengo más de 3.000 archivos”, declara Salazar, que califica de “muy interesante y fascinante”, adjetivo que también le vale para calificar su labor durante todo ese tiempo. Un trabajo para el que necesitó refuerzo durante dos semanas del también barreño Sergio Mediavilla, auxiliar de montaje.

“Sigue habiendo cosas escondidas, que no han salido a la luz y no sé si algún día saldrá”. Sin embargo, Javier Salazar cree que con ‘Camarón: flamenco y revolución’ se ha conseguido el reto del director algecireño Alexis Morante de lograr el documental definitivo sobre Camarón de la Isla. Este sábado está entre los nominados a mejor documental en la 33 edición de los Premios Goya.

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