Illa advierte: “Debemos estar preparados para todos los escenarios”

142
Foto: Pool. Europa Press.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha señalado que la situación epidemiológica del COVID-19 en España es en estos momentos “dinámica y cambiante”, por lo que ha advertido de que hay que “estar preparados para todos los escenarios”.

Durante su comparecencia este miércoles en la Comisión de Sanidad y Consumo del Congreso de los Diputados, el ministro ha apuntado que los “planes de contingencia” podrían ser activados “en período muy corto”, tal y como se prevé en el ‘Plan de respuesta temprana en un escenario de control de la pandemia por COVID-19’ aprobado por unanimidad por Sanidad y las CCAA.

“La situación epidemiológica es dinámica y cambiante. Debemos estar preparados para todos los escenarios. La tendencia nacional de aumento de transmisión nos obliga a tener preparados los siguientes escenarios, si bien las claras diferencias territoriales hacen necesario adaptar las medidas de forma quirúrgica, adaptadas a cada zona”, ha valorado.

Illa ha señalado que, en estos momentos, el “eje central” del combate contra el virus es la Atención Primaria, “sobre la que está recayendo la mayor parte de diagnósticos y seguimientos”. “Es el nivel asistencial que ahora mismo se encuentra más tensionado”, ha alertado. En cuanto a los hospitales, ha reconocido que las camas ocupadas por pacientes con COVID-19 “está creciendo poco a poco”, situándose en alrededor del 10 por ciento, aunque algunas CCAA se sitúan en torno al 25 por ciento.

Segunda ola: “Menor intensidad” y “crecimiento más lento”

El ministro ha dedicado el comienzo de su intervención a explicar por qué, a su juicio, esta “segunda ola” es diferente al comienzo de la pandemia en marzo y abril. En primer lugar, ha argumentado que, “si bien es cierto que la incidencia del COVID-19 está aumentando en toda España”, sí que “difiere de forma importante entre territorios”. “No está en ascenso en todas las CCAA. De hecho, algunas que tuvieron incrementos a principios del verano, como Aragón y Cataluña, ahora se encuentran en descenso o meseta”, ha señalado, apuntando a Madrid como “la principal preocupación en estos momentos”.

De la misma forma, ha defendido que esta onda “es claramente distinta a la primera”, ya que tiene “menor intensidad” y “una velocidad de crecimiento más lenta, aunque las cifras parezcan similares a las de marzo o abril”. En este contexto, ha señalado que la capacidad de diagnóstico por parte de las CCAA ha mejorado “notablemente”, de forma que se detectan hasta seis o siete de cada diez positivos, en comparación con el diez por ciento de la primera ola.

Illa ha reivindicado, además, que entre el 12 y el 18 de septiembre las CCAA han realizado más de 700.000 PCR, es decir, más de 100.000 diarias, lo que sitúa a España “en el rango más alto en los países europeos”. Asimismo, ha indicado que se están diagnosticando casos más jóvenes, con una media de edad de 35 años frente a los 60 de marzo y abril. Illa ha añadido que ahora al menos cuatro de cada diez casos son asintomáticos y que la letalidad está por debajo del uno por ciento, en comparación con el 12 por ciento en los peores meses de la pandemia.

Illa ha rechazado que los aeropuertos y puertos sean una importante puerta de entrada del virus, tal y como ha asegurado en su intervención el diputado de Vox Juan Luis Steegmann. “En estos momentos el número de casos importados detectados es de 2.314 desde el 11 de mayo. Un dato muy insignificante porcentualmente con respecto al total de casos”, ha pormenorizado.

Por otra parte, el ministro ha informado de que 16 comunidades autónomas, Ceuta y Melilla tienen ya implementada la aplicación de rastreo de contactos desarrollada por el Gobierno, ‘Radar Covid’. Illa ha animado a los ciudadanos a descargar la ‘app’, que ya cuenta con 4,3 millones de descargas, para facilitar el control de los contagios. Sin embargo, el ministro ha asegurado que “lo ideal” sería que hubiera alrededor de 8 millones de descargas para mejorar su eficacia. Por el momento, ha defendido que está funcionando con normalidad y no se ha producido ninguna incidencia destacable.